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Archive for the ‘Francmasonería soriana’ Category

Masonería en Soria capital (5)

18 noviembre, 2010 Deja un comentario

EL CUARTO OSCURO FRANCMASÓNICO DEL CASINO SORIANO (por Ángel Almazán de Gracia)

El hallazgo reciente en el Casino de Soria (Círculo Amistad-Numancia) de una habitación clandestina, desconocida por los socios actuales, oscura, me llamó la atención inmediatamente.

Conocedor como era del simbolismo francmasónico de algunos de sus emblemas y de la presencia de destacados francmasones en sus espacios desde que se creó dicho Casino y Círculo hasta la Guerra Civil española, no pude por menos que interesarme al respecto pues inmediatamente comprendí que lo que se había encontrado era, nada menos, que la estancia o cámara de reflexión de la logia francmasónica allí imperante.

Es decir, el cuarto oscuro.  Estancia que, posiblemente, fue utilizada posteriormente para otros menesteres, incluida, tal vez, la de partidas de juego clandestinas.., pero su uso primigénio fue el de ser un cuarto oscuro de reflexión para aquellos burgueses sorianos que querían acceder a la logia como aprendices: el primer grado francmasónico. Leer más…

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Masonería en Soria capital (4)

18 noviembre, 2010 Deja un comentario

Quiero resaltar más el emblema del toque de reconocimiento francmasónico por el saludo de manos y qué menos que comparar estas dos imágenes.

Esta segunda imagen corresponde resalta la “hermandad” o “amistad” francmasónica que “hace girar la tierra”, esto es, que la francmasonería está en todas las partes del planeta Tierra y que existe, entre ellos, los francmasones, lazos de amistad-hermandad (que cada cual interprete lo que quiera al respecto).

 

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Masonería en Soria capital (3)

18 noviembre, 2010 Deja un comentario

EMBLEMAS FRANCMASÓNICOS EN EL CÍRCULO AMISTAD-NUMANCIA DE SORIA  (por Ángel Almazán de Gracia)

El Círculo Amistad-Numancia tiene hoy su propia web y en ella leemos que “el Círculo Amistad Numancia de Soria, el popular Casino, es el resultado de la unión de dos instituciones más que centenarias. La primera en el tiempo, el Casino de Numancia se constituyó en 1848 y el Círculo de la Amistad en 1865. Ambas convivieron durante muchos años en el mismo edificio en la céntrica calle de El Collado [el primero en la planta de arriba y el de abajo en la inferior], hasta que en 1961 el Casino de Numancia fue “absorbido” por el Círculo, constituyéndose la actual Sociedad. En la actualidad forman parte de la misma unos 1200 socios”. Antonio Machado, cabe reseñar, ingresó como socio en el Círculo de la Amistad en 1908. Leer más…

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Masonería en Soria capital (2)

18 noviembre, 2010 Deja un comentario

MASONES EN CASINO NUMANCIA por Ángel Almazán de Gracia

En la portada de su primer reglamento del Casino Numancia de Soria (1853), hay cuando menos tres elementos iconológicos que bien pudieran ser masónicos, dado que los cuatro ángeles de los ángulos tienen correspondencia con las cuatro virtudes teologales colocadas en los ángulos de las logias; el cuadrado central blanquinegro y ajedrezado, que proviene originariamente de la enseña beauseant templaria es un símbolo muy apreciado por la masonería, y los nudos y entrelazos que lo rodean -existentes igualmente en el marco- son un emblema del hermanamiento masónico. Como sociedad filantrópica de recreo y de ilustración (debido a su hemeroteca y biblioteca) califica a este casino José Antonio Martín de Marco en la monografía dedicada al mismo y al Círculo Amistad-Numancia. Leer más…

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Masonería en Soria capital (1)

18 noviembre, 2010 Deja un comentario

DOS LOGIAS SORIANAS DE FINALES DEL SIGLO XIX, durante la Restauración

(por Ángel Almazán de Gracia, director de www.soriaymas.com).

Hay una faceta francmasónica en Antonio Machado de la que pocos hablan… Aquí, en este blog, no vamos a dejarla de lado.., pero antes conviene quizás hablar sobre lo francmasónico soriano, a fin de contextualizar al Machado francmasón en su etapa pre-soriana, soriana y post-soriana.

No es la francmasonería uno de mis focos principales de investigación, sino el simbolismo de los verdaderos masones, los operativos, esto es, los que construían edificios tradicionales y eran artesanos tradicionales vinculados a cofradías de constructores, carpinteros, etc… Y fruto de este intererés y dedicación son varios de los libros  “masónicos” que he ido publicando en Sotabur, algunos de ellos agotados: Guía templaria soriana, Esoterismo templario, Claves masónicas de los maestros constructores, Guía espiritual y artística de San Baudelio… Pero también lo francmasónico ha atraído mi atención y, ya en 1996 lo reflejé en mi primer acercamiento al simbolismo de la capilla francmasónica de Palafox en la catedral de El Burgo de Osma y, posteriormente, en un ensayo mucho más profundo en Revista de Soria.

Hora es ya de, plasmar por escrito, un resumen de lo que he ido encontrando al respecto de la francmasonería soriana capitalina (sobre la vinculada a la villa episcopal la tengo plasmada en el libro El Burgo de Osma. Santos y Masones, fiestas y tradiciones). No obstante cabe recordar la etapa “burgense” más álgida en el Gran Oriente de España, que se funda en España hacia 1869 por parte de un grupo de disidentes del Gran Oriente Nacional de España. Pues bien,  el 20 de julio de 1870 accedió a los cargos de Gran Maestre y presidente del Supremo Consejo de Grado 33 el soriano Manuel Ruiz Zorrilla, nacido en El Burgo de Osma en 1833. Ruiz Zorrilla se había hecho masón dos días antes y su ascenso total fue llevado a cabo por un grupo de masones que depusieron a su antecesor, Carlos Magnan, aprovechando su ausencia temporal. “El número de irregularidades cometidas para encumbrar a Ruiz Zorrilla a la cúspide del Gran Oriente de España no tiene parangón”, señala Pedro Álvarez Lázaro. Este burgense presidió esta obediencia masónica hasta su dimisión del 1 de enero de 1874 aunque quien realmente dirigió el Gran Oriente de España y presidió siempres las sesiones de esta Gran Logia fue Simón Gris Benítez, Gran Maestre Adjunto.

Pero centrémonos en el tema central de este post.

Ferrer Benimelli ha constatado la existencia de la logia Hijos de Numancia, fundada el 30 de abril de 1882 (para Luis P. Martín su creación fue en marzo), en Soria capital y adscrita al Gran Oriente Nacional de España (GONE), y otra logia de la misma obediencia masónica, llamada Minerva, fundada en Almazán el 21 de julio de 1883 (Luis P. Martín señala como fecha el 31 de mayo.

Al año de la constitución, Hijos de Numancia llegó a tener 34 miembros, la mayoría de los cuales residían en la capital, aunque también se agregaron masones de Almazán y El Burgo de Osma. En total debió contar con medio centenar de masones hasta su extinción en 1886.

Carmelo García Encabo señala que los fundadores de Hijos de Numancia fueron José Manuel Ortiz de Pinedo, José Martínez de Velasco y Federico Salmón García, a la que se adscribieron inicialmente Nemesio de Pablo, Dimas Martínez, Manuel Martialay, Damián Balsa y Vicente Herrero Salamanca. Todos tenían sobrenombres simbólicos de héroes numantinos.

El onubense Ortiz de Pinedo, su Venerable Maestro, era jefe de negociado de Hacienda y fue senador por la provincia de Soria en 1881 y 1884; anteriormenes había sido diputado nacional por Guadalajara. Dimitió y el GONE nombró como sustituto a Vicente Herrero el 6 de abril de 1884, quien dimitió en septiembre al estar enfermo. El GONE intentó que le sustituyera el primer vigilante, sin éxito el 5 de septiembre de 1885. Finalmente fue nombrado tercer venerable el soriano Joaquín Arjona en noviembre de ese mismo año, según indica Luis P. Martín.

Joaquín Arjona fue uno de los republicanos sorianos más notorios, quien intentó restablecer, sin éxito, la decaída Sociedad Económica Numantina. Arjona lideró el partido republicano local, que venció en las elecciones a las Cortes en 1890 y 1893. Fue director de los periódicos Diario de Soria (1895), La Democracia Soriana (1888-1890) y El Municipio (1895), colaborando igualmente en Recuerdo de Soria. Su hijo Rafael Arjona y García Alhambra llegaría a ser presidente de la Diputación Provincial de Soria, aunque ignoramos si también fue masón.

Dirigentes republicanos locales fueron también, entre los Hijos de Numancia, Manuel Martialay, Mariano Mingo, Víctor Remón, Diego de la Red y Antonio Sánchez Encabo. El burgense Enrique Escribano tuvo una trayectoria política serpeante puesto que de ser republicano federal pasó a ser posibilista, luego liberal en 1886 y terminó como conservador en 1890. Asimimo, como indica Luis P. Martín, ”el partido demócrata soriano en los primeros años de la Restauración conoció una afluencia de notables masones: Eusebio Domínguez (miembro de la comisión consulta de ferrocarriles en 1888), Joaquín Febrel, Segundo del Hoyo y José María Ortiz de Pinedo. Todos evolucionaron y se afiliaron al partido liberal, el cual dirigió Febrel en 1881”. El francmasón Cipriano Cacho también fue liberal. Cabe señalar por otro lado que Víctor Remón actuó de secretario en la Junta Revolucionaria Local de Soria.
Por otro lado, como recuerda Luis P. Martín, “en la Diputación de Soria también hubo masones: C. Cacho, M. Martialay, M. Mingo, V. Remón y A. Sanz, fundador de la logia Minerva de Almazán y diputado provincial por este distrito”, todos los cuales, con la excepción de Cacho, eran republicanos.

En cuanto al ayuntamiento de la capital, M. Martialay fue nombrado teniente de alcalde en 1881 y alcalde en 1883 durante la Restauración, mientras que Joaquín Arjona fue elegido concejal en 1891.

Prensa pro-masónica fue La Propaganda, en El Burgo de Osma, que dirigía Enrique Escribano, y La Democracia Soriana en la capital, que dirigiera el venerable de la logia, Joaquín Arjona, de 1888 a 1890 (como lo sería de El Diario de Soria entre 1895 y 1898, que también colaboró en Recuerdo de Soria. A su vez, Joaquín Febrel fue director de La Opinión (1883-1884) y el posibilista Segundo del Hoyo escribiría en La Propaganda.

Hijos de Numancia tuvo, además, su propio capítulo, es decir su propio taller con trabajo en los grados 4º a 18º, sobrepasando por tanto los tres primeros grados de la masonería simbólica. Como todo capítulo, tuvo que ser formado por un mínimo de siete masones y tenían que reunirse cuando menos una vez al mes. En el equinoccio de primavera celebraban su día festivo con un banquete al que estaban obligados de asistir todos sus miembros. El capítulo de Soria se fundó el 15 de octubre de 1883.

En cuanto al estatus social, este investigador indica que los integrantes  de Hijos de Numancia eran, en un 47,5%, miembros de la pequeña burguesía, y el resto, es decir, la mayoría, formaban parte de la burguesía, y estos últimos desempeñaban el 40% de las funciones o cargos.

La logia Minerva de Almazán -adscrita igualmente al GONE- tuvo como Venerable Maestro a Gonzalo Carrillo Encio, siendo cofundadores Isidoro Barral Lafuente, Mariano Miguel Sanz, Antonio Arpón Mendivil, Valentín Alhambra, Mariano Sopeña y Antonio Escudero Carretero. Eran algunos de sus fundadores antiguos miembros de la logia Hijos de Numancia. Su creación tuvo lugar el 31 de mayo de 1883 y estuvo afiliada al Gran Oriente Nacional de España. Nunca hubo más de diez masones en este taller al mismo tiempo y se extinguió en 1887, ignorándose cuáles fueron sus actividades, según reconoce Luis P. Martín.

También existe constancia de la fundación en Soria, en 1893 de un triángulo, es decir de un taller masónico fundado por menos de siete masones, apoyado por la logia madrileña Ibérica del Gran Oriente Español (GOE). Los trabajos del taller se extendieron a lo largo de siete años en vinculación con el Gran  Oriente Nacional de España (GONE).

 

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